¿ QUE ES NOVIOLENCIA AHORA ?

NOVIOLENCIA AHORA Jerez es un colectivo pacifista de composición plural y que bajo el común denominador de la noviolencia como metodología y práctica de resolución de conflictos, pone en valor el pacifismo y el antimilitarismo desde el compromiso vital y cívico de sus participantes.

Las mujeres y hombres que componen Noviolencia Ahora Jerez construyen ciudadanía desde el prisma de la Noviolencia como forma de afrontar los conflcitos cotidianos vitales y sociales. Tienen una perspectiva glocal, actuando localmente y pensando globalmente. Creen que otro mundo es posible, pero está en este.

A Noviolencia Ahora Jerez, le gustan especialmente dos frases: "Ningún ejército defiende la paz", y "No hay camino para la paz, la paz es el camino". Le caen muy bien los hombres y mujeres vinculados al movimiento ecologista, por los derechos de la humanidad, movimiento LGTB, y movimiento feminista, pero con quien pasa más tiempo, y de quienes se siente más cerca, es con el movimiento pacifista y antimilitarista. Noviolencia Ahora, está AHORA construyendo sueños en la tierra conjuntamente con la R.A.N.A. - Red Antimilitarista y Noviolenta de Andalucía y la I.R.G. - Internacional de Resistentes a la Guerra-.

Noviolencia Ahora Jerez tiene alma de luciérnaga y espíritu de piedrita linda en el camino. Poco a poco nos irás conociendo... Te invitamos a acompañarnos. Te esperamos.

martes, 12 de abril de 2011

DIA MUNDIAL CONTRA LOS GASTOS MILITARES: Reversión de instalaciones militares del Ejército al Ayuntamiento de Jerez.



Finca el Rancho de la Bola
El grupo Noviolencia Ahora –Jerez– celebramos para el día 12 de abril el Día Mundial contra los Gastos Militares (más información en http://noviolenciaahora.blogspot.com y  en http://redantimilitarista.wordpress.com). Con este motivo, pedimos al Ayuntamiento de Jerez, a los partidos políticos y a todas las demás organizaciones sociales y culturales de la ciudad que apoyen las reivindicaciones de Desarme y Desmilitarización que reivindicamos desde el movimiento por la Paz.
 
No solamente no queremos más guerras (como la participación española en las guerras de Irak, Afganistán, Libia…), ni queremos las bases nucleares de Rota, Morón y Gibraltar, sino que además exigimos medidas radicales de recorte de los presupuestos militares, que en España, ascienden en 2011 a más de 17.200 millones de euros. La Paz no es solamente que no haya una guerra declarada donde dos bandos se enfrentan militarmente. La Paz no es solamente la ausencia de guerras, la Paz es la presencia de la Justicia Social. Por eso la Paz no se consigue sólo con la no participación en las guerras (aunque España se implica en todas), sino sobre todo con políticas activas de cooperación internacional y con medidas concretas de desarme, desmilitarización y prevención de los conflictos. Esto es lo que estamos pidiendo las organizaciones ciudadanas y, desde luego, también los 4.500.000 parados de este país que comprueban cómo se ponen en marcha las medidas antisociales más duras y agresivas a la vez que se construyen nuevos barcos de guerra (buque Juan Carlos I) o se invierten sumas multimillonarias en el avión militar A-400-M, etc.
 
En Jerez queremos, exigimos, una medida de DESARME muy concreta: CESIÓN AL PATRIMONIO MUNICIPAL de las propiedades ahora en poder del Ministerio de “Defensa”:  la finca Rancho de la Bola, la Residencia Militar situada en la c/ Muro, las fincas Vicos y Garrapilos (en la Barca de la Florida), y el Depósito de Sementales (junto al Recinto Ferial). Estas propiedades son técnicamente inútiles para el Ministerio de “Defensa”, son costosas para el presupuesto nacional y podrían generar mucho empleo en Jerez si se les dieran usos alternativos civiles.
 
Los jerezanos y jerezanas ya sufrimos la dura experiencia de vernos obligados a comprar los terrenos de los cuarteles de La Asunción (Cuartel de Artillería nº 74) y de Tempul (cuartel Fernando Primo de Rivera) al Ministerio de “Defensa” para poder edificar un campus universitario, con el agravante de que estos terrenos fueron cedidos hace mucho tiempo por Jerez al entonces Ministerio de la Guerra… !!Y aún en el año 2011 estamos pagando a Defensa parte de lo que le debemos¡¡.
 
Los jerezanos no queremos pagar más dinero para que se invierta en más armas y en guerras como las de Irak, Afganistán, Libia… Basta ya. Vamos a celebrar el Día Mundial contra el Gasto Militar pidiendo claramente la DESMILITARIZACIÓN COMPLETA DE JEREZ.

lunes, 11 de abril de 2011

Día de Acción Global contra el Gasto Militar: 12 de abril




El martes, 12 de abril, personas de más de 35 países participarán en el primer Día de Acción Global contra el Gasto Militar. Las acciones incluyen una protesta frente a la Casa Blanca a mediodía. También habrá acciones en las oficinas de la ONU en Ginebra (Suiza), una marcha en Kampala, una manifestación en Dhaka, una concentración de mujeres por la paz en Seúl, y mucho más.
El Instituto de Estudios Políticos de Washington, y el International Peace Bureau de Ginebra son los coorganizadores del evento. Más de 100 organizaciones, incluyendo Religions for Peace, Scientists for Global Responsibility, American Friends Service Committee, Win Without War, y Fellowship of Reconciliation (y también la Fundació per la Pau, el Centre Delás de Estudios para la Paz y la red de grupos de Alternativa Antimilitarista-MOC en el Estado español) le dan su apoyo.
Esta acción global tendrá lugar un día después de la publicación el día 11 de abril de las cifras para 2010 del gasto militar global, por parte del Instituto de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI). En 2009, el mundo gastó más 1,5 billones de dólares (1 billón de euros). Incluso en medio de una grave crisis económica global, el gasto militar se ha incrementado, siendo EEUU responsable de casi la mitad de todo el gasto. «Con EEUU dentro de una crisis presupuestaria es urgente que nos movamos desde las imposiciones militares a las necesidades humanas», dice John Feffer, del Institute for Policy Studies y uno de los organizadores del Día de Acción Global.
   «Mientras, otras crisis han supuesto grandes demandas a los recursos mundiales: cambio climático, terremotos, pobreza global, proliferación nuclear, y la amenaza de epidemias. Cada vez mayores fondos son necesarios para reparar las sociedades que han sido dañadas por la guerra y el conflicto, incluida la reciente guerra en Libia.»
«Como consecuencia de la crisis económica mundial, algunos gobiernos -sobre todo en Europa- están empezando a recortar el gasto militar. Pero no van a redirigir los ahorros que obtienen con estas reducciones hacia necesidades social/ambientales o a combatir la pobreza a menos que les presionemos para que lo hagan», dice Colin Archer de International Peace Bureau y otro de los organizadores del Día de Acción Global.
«Por eso estamos emprendiendo un serio esfuerzo de movilización mundial -que empieza el 12 de abril- para hacer visible nuestras demandas para que se alimente a la gente, no al complejo militar-industrial.»
La acción en la Casa Blanca, que tendrá lugar a mediodía, incluirá poesía, marionetas, y representaciones gráficas del gasto militar. Representantes de organizaciones de paz y derechos humanos a nivel local y estatal presentarán «datos-relámpago» que demuestran vivamente cómo pueden usarse nuestros dólares militares más efectivamente para crear empleo, combatir el cambio climático y reducir la pobreza.

domingo, 10 de abril de 2011

NINGÚN PODER ES SOBERANO



Ahora que se aproxima el olor al incienso de Semana Santa, tufo que se hace intenso en nuestra ciudad de Jerez, me veo en la necesidad de alertar contra esa alteración de la conciencia que supone tanto fervor cofradiero.

Cree el sector católico de la ciudad que todo el mundo sigue su fe y va detrás de los pasos, que su fe es la “de aquí” y es la verdadera, que su “cristianismo” es el único posible, y que tiene derecho a monopolizar la calle, la prensa, la opinión pública, los recursos públicos y hasta el aire que respiramos. Gran error.

Porque también existimos los/las jerezanos/as que no desfilamos tras sus marchas cofrades, y que nos parece un atraso y una irracionalidad su empeño en reducir a Jerez a la penitencia y la idolatría.

Como jerezano ateo y anarquista, me duele profundamente que:

Un amplio sector de la sociedad jerezana dedique sus energías a la actividad cofrade (misas, procesiones, bandas, adoraciones...), mientras se muestra indiferente ante situaciones tan graves como el desempleo, la vivienda, el problema ecológico, la discriminación de la mujer, las desigualdades económicas, el militarismo... Resulta que va a ser cierto eso del “opio del pueblo”.
Este sector cofrade apoye ideas tan recalcitrantes como la homofobia, el antiabortismo, la familia tradicional, el poder del Papa, la discriminación de la mujer, el nacionalcatolicismo...
Muchos jóvenes tengan como único referente social la fe en la Virgen y el Señor, como si no hubiera causas por las que luchar ni motivaciones realmente vinculadas a sus necesidades.
La capacidad crítica y de pensamiento independiente sean tan escasos, pues mucha gente, en pleno siglo XXI, sigue creyendo en los milagros y en la existencia de salvadores, profetas, vírgenes y fuerzas teocráticas. O lo que es peor aún, que la creencia vaya dirigida hacia las imágenes de esos fenómenos, o sea, a la mera representación escultural de tan inconsistentes fenómenos místicos.
La clase política, supuesta representante de todos/as y no sólo de los/as católicos/as, se dedique a subvencionar, amparar y promover el mundo de las cofradías, pasándose por el forro la pretendida neutralidad del Estado en materia religiosa. La habitual participación de representantes municipales en actos cofrades indica con claridad su vinculación a este sector religioso conservador, ratificando el histórico pacto entre el Poder estatal y la Iglesia.
Los “capillitas” (nombre que se suele utilizar para referirse a los adictos a la Semana Santa) sean un auténtico “lobby”, o sea, un grupo de poder no legitimado que consigue apoyo de la clase política para obtener recursos que les favorecen: calles para instalar sus palcos de pago (que recauda la Unión de Hermandades), suelo público cedido para Casas de Hermandad, ayudas económicas, locales de titularidad pública, financiación de las Cajas de Ahorro, espacios en los medios de comunicación dependientes de las administraciones, etc.

Me resisto a claudicar ante ese afán que algunos tienen en reducir a mi localidad en el “Jerez cofrade”, como si no existieran otras identidades culturales y tradiciones: el Jerez obrero y libertario, el Jerez de otras confesiones religiosas y tendencias espirituales (protestantes, musulmanes, masones...), el Jerez carnavalesco, el Jerez laico, el Jerez de la diversidad sexual y antipatriarcal, el Jerez de los/las que se escapan durante la Semana Santa porque no soportan tanto cirio y tanto paso de palio...

En mi barrio de la periferia, La Granja, donde no había tradición cofradiera, se ha instalado hace unos años una cofradía de nombre sintomático: el Soberano Poder. Trasladados de otra zona de la ciudad, apoyados totalmente por la parroquia y la jerarquía católica local y admitidos por el sector del barrio más amante de las tradiciones, esta Hermandad se ha visto agasajada con un valioso regalo del gobierno municipal: un fantástico solar de 500 metros cuadrados de suelo público (donde iba proyectado un espacio para el juego infantil) para que construya su Casa de Hermandad.

Soberano Poder se llama. Como si el Poder tuviese soberanía alguna. Como si su matrimonio con el Poder local no fuese evidente, para reforzar su propio poder. Estrategias de poder que sabe desarrollar la Iglesia Católica desde hace dos mil años, para seguir dominando las mentes de las personas y seguir acumulando recursos.

¿Acaso algún Poder es soberano?. Todo Poder se ha construido a partir de la rapiña, el egoísmo y la mentira, y sobre la ignorancia de la mayoría. Sea político, religioso o económico, el Poder busca legitimarse diciendo que es soberano, para ocultar las relaciones de dominio que impone. Ni al Papa lo ha elegido Dios, ni Dios es sagrado más que por que él mismo lo dice. Ni el Estado nace de la voluntad popular, ni el Capital se ha constituido por que a la mayoría le haya parecido buenas sus reglas. Ni la Virgen, ni el Cristo, ni la Patria, ni Dios son soberanos; son sólo fraudes que buscan embaucar a las masas para que unos cuantos sigan acaparando poder, ese Poder que tanto reclaman para sí a base de ningunear a otros.

Ojalá esta Semana Santa caiga una buena lluvia que disuelva todo Poder y nos despeje la mente.


FRANCISCO JOSÉ CUEVAS NOA

sábado, 9 de abril de 2011

Video: "Paz Por Favor". Nominado en el Primer Concurso de Cine y Animación por la Paz en la categoria spot, de la Fundació per la Pau .


video

UNA BREVE REFLEXIÓN SOBRE EL RANCHO DE LA BOLA

Muchas veces los ciudadanos no nos enteramos de la mitad de la mitad de las cosas que realmente ocurren... entre bambalinas. Nos podemos desgañitar en la calle reclamando años y años y años el Rancho de la Bola que los políticos, en este caso los alcaldes que se han ido sucediendo en el Ayuntamiento de Jerez, juegan con la información a su libre albedrío y voluntad; y si informan de algo es, desde luego, parcialmente.
 
Concretamente, sospecho que la mayoría ignoramos la relación REAL que existe entre el convenio relativo al Rancho de la Bola y otros asuntos AyuntamientoJerez-MºDefensa, tales como: a) la liquidación definitiva de las cuentas pendientes entre ambas instituciones en relación al "acuerdo" sobre los cuarteles de la Asunción y Tempul –según ha publicado la prensa, todavía hay pagos pendientes, al parecer en forma de parcelas, del Ayuntamiento a Defensa–, b) el traslado de Sementales a Garrapilos y el uso municipal -titularidad de dichos terrenos aparte- de las instalaciones situadas junto al recinto Ferial, y c) el futuro a medio plazo de las instalaciones de Vicos y Garrapilos (recordemos las necesidades de terrenos en La Barca lindantes con los militares; las cesiones que hubo para el polígono industrial; la reestructuración de los efectivos militares de Cría Caballar y Remonta, etc.).
 
Pero aunque ignoremos la REALIDAD de esas negociaciones Ayuntamiento-Defensa, por el momento, y según todo parece indicar, parece que hay un triste rehén en todas esas negociaciones: precisamente el Rancho de la Bola… es decir, el Ayuntamiento obtiene "carta blanca" en las instalaciones de Sementales (a las que puede sacar un jugo mediático muy grande) a cambio de no presionar ni incomodar a Defensa con el Rancho de la Bola.
 
Uno podría pensar que la clave de la recuperación del Rancho de la Bola es la crisis económica municipal; pero, a la vista de la noticia publicada hoy en relación con Sementales, quizás la clave no es otra que los intereses políticos del PSOE local que, obviamente y sin decir nada a la Plataforma del Rancho de la Bola, ha optado (que para eso estamos en puertas de unas elecciones locales) por la alta rentabilidad mediática de Sementales. Esto explicaría, con sencillez y sin necesidad de hacer alambicadas suposiciones, la situación de puro desinterés que durante todo este tiempo ha mantenido el Ayuntamiento respecto al Rancho. Entonces, ¿la callada opción por Sementales era, de algún modo, la razón por la que el Ayuntamiento nos ha tenido embromados durante tanto tiempo?; este nuevo acuerdo Ayuntamiento-Defensa, ¿va a traducirse en más tiempo de abandono del Rancho de la Bola?, ¿cuánto tiempo más?; ¿hay más intereses económicos comunes entre Ayuntamiento y Defensa que los ciudadanos no conozcamos y que estén paralizando la recuperación del Rancho de la Bola?.
 
Seamos claros: Defensa ya no debe permanecer más tiempo en Jerez. Todas las instalaciones que tiene aquí son o bien obsoletas o bien directamente abandonadas. Quizás el Mº de Defensa las mantiene (como Vicos-Garrapilo o la Residencia Militar de la c/ Muro) únicamente para en su momento negociar con ellas... y con nuestro dinero como contribuyentes. Pero, ¿los jerezanos y las jerezanas debemos pagar más dinero para mantener aventuras como, por citar un caso, la guerra de Afganistán?.
 
Cristóbal Orellana

lunes, 4 de abril de 2011

MANIFIESTO FIRMADO POR INTELECTUALES Y MIEMBROS DE LA SOCIEDAD CIVIL CONTRA INTERVENIÓN MILITAR EN LIBIA.


Ante el desvarío de críticas y menosprecio que se están vertiendo contra pacifistas o personas que por razones diversas se oponen a la intervención militar en Libia, nos parece oportuno introducir en el debate que se está produciendo algunas preguntas y precisiones.
Antes de dar nuestro apoyo a la utilización de la fuerza militar en cualquier conflicto que puede derivar en guerra, la primera pregunta que nos deberíamos formular es: ¿qué complicidades existen desde la comunidad internacional o desde nuestro propio Estado? ¿Se encuentran estas entre las causas que han motivado el conflicto? Es decir, se trata de preguntarnos si existen intereses económicos o políticos por parte de nuestros propios Estados respecto del país que se pretende atacar.
La segunda pregunta no es de menor enjundia, pues también apunta a una cuestión decisiva para un comportamiento ético en política. ¿Se ha prestado ayuda militar o vendido armas por parte de los Estados que están interviniendo a ese gobierno despótico al que ahora se pretende derrocar?
Resulta evidente que, en el caso de Libia, hace apenas unas semanas, numerosos países occidentales firmaban convenios comerciales, establecían negocios conjuntos, prestaban ayuda financiera, instalaban industrias de extracción de hidrocarburos y, además, le vendían armas. Todo ello a sabiendas de que se beneficiaba a Gadafi y a su círculo más íntimo y no a la población libia, y a pesar del historial criminal del dictador, quien no mostró mejores maneras con el pueblo libio tras su acercamiento a Occidente, ni dejó de proporcionar armas y apoyos de todo tipo a grupos rebeldes y regímenes totalitarios y colaborar y financiar ataques contra población civil en numerosos países. Pese a ello, el dictador Gadafi se convirtió en un firme aliado y fue recibido con honores por buena parte de los países y dirigentes que hoy le demonizan.
Pero hay más preguntas, también importantes: ¿se habían agotado todos los medios políticos al alcance de la comunidad internacional para resolver el conflicto?, ¿no existen dudas razonables de que la medida militar adoptada tiene muchas probabilidades de provocar una mayor escalada de violencia y un mayor sufrimiento?
Además, resulta de una enorme hipocresía esgrimir el derecho a proteger a la población de Libia mediante el uso de la fuerza, mientras existen un sinfín de escenarios en el mundo donde no se hace absolutamente nada. Pues en todos los países árabes sin excepción existen dictaduras y algunas están masacrando a su pueblo, como en Yemen o Siria; o se pasa por alto el envío de tropas de Arabia Saudí a Bahréin para reprimir las revueltas de su población; o el angustioso caso de Palestina, que no hace falta detallar por ser demasiado conocido; por no mencionar la parálisis de la comunidad internacional en los casos de Chechenia, Guinea Ecuatorial, R.D. del Congo, Zimbabue y tantos otros. Y, en definitiva, ¿dónde se encuentra la responsabilidad de proteger cuando conocemos que, cada día, decenas de miles de personas mueren como consecuencia de la desnutrición o enfermedades fácilmente curables? ¿Son estas últimas maneras de morir menos dramáticas? ¿Es la responsabilidad de las autoridades menor? ¿Nos importa acaso más quién mata que quién muere?
Pero, además, antes de optar por la vía militar, existían medidas políticas de presión para frenar el conflicto, aislar al gobierno de Libia y expulsar a Gadafi del poder, si es que de eso se trata. Como arbitrar la congelación inmediata de todas las cuentas bancarias e intereses en empresas de Gadafi y su gobierno en el exterior (todavía no ha sido el caso en Italia y en otros lugares, a pesar de la obligatoriedad de las sanciones). Embargos económicos que debían paralizar todas las transacciones comerciales, incluidas las armas y los hidrocarburos; así como el reconocimiento de los rebeldes; y especialmente, presionar para convocar una conferencia regional en que participaran, además de gobierno y rebeldes, otros muchos actores representativos libios y los países árabes de la región, que posibilitara la resolución del conflicto. Conferencia que debería tener como objetivo terminar con la dictadura y facilitar una transición política.
Una vez expuestos los argumentos que deberían hacernos reflexionar sobre las bondades de una intervención militar por causas humanitarias liderada por muchos de quienes formaron parte del problema, queremos dar nuestro apoyo a los escasos pacifistas y gentes que han levantado su voz frente al obsceno espectáculo de guerra desplegado en Libia. Así como denunciar el coro farisaico y la impostura intelectual de quienes se dedican a menospreciar, reírse o insultar a los que critican esta nueva guerra. El valor moral de la noviolencia es muy superior al pragmatismo de la violencia como forma de solucionar los conflictos, como han mostrado los valientes luchadores contra la tiranía de Egipto o Túnez.
Xavier Badia, Alfons Banda, Pepe Beunza, Jaume Botey, Paco Fernández Buey, Jordi Calvo, Manuel Dios, Tica Font, José Luís Gordillo, Rafael Grasa, Elena Grau, Vicent Martínez Guzmán, Eduardo Melero, Anna Monjo, Arcadi Oliveres, Pere Ortega, Alejandro Pozo, Carles Riera, Gabriela Serra, Neus Sotomayor, Carlos Taibo, José María Tortosa, Francesc Tubau

CONCENTRACIÓN EN JEREZ. No a la guerra. No a la intervención militar en Libia

Desde las organizaciones sociales de Jerez lamentamos la decisión de la ONU y nos oponemos a la intervención militar en Libia que esconde intereses económicos y geoestratégicos. Exigimos también que Gadafi sea juzgado por los crímenes, corrupción y represión cometidos contra su pueblo.


El fin que se nos muestra de la intervención militar ya iniciada es el de proteger a la población civil en Libia. Sin embargo, resulta difícil de creer cuando los mismos países que intervienen no han mostrado esa actitud, ni siquiera una condena firme, en casos recientes en los que se han producido flagrantes violaciones de los derechos humanos sobre población civil: Sirvan como ejemplo los cerca de 1400 palestinos muertos por los bombardeos de Israel en la intervención Plomo Fundido que tuvo lugar hace a penas dos años, el desalojo del campamento saharaui de Gdaim Izik en El Aaiún hace unos meses, la represión sobre el pueblo de Bahrein, o los asesinatos y desplazamientos forzados de población (más de 40.000 personas tan sólo en diciembre de 2010) en Sudán, cuyo presidente, Al Bashir, está acusado de cometer crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra en Darfur.


Los mismos países dispuestos a intervenir militarmente ahora, han apoyado la dictadura de Gadafi durante años, han comprado el petróleo y gas de Libia durante años y han vendido armamento a Libia durante años. Todo ello sin cuestionarse en ningún momento su carácter antidemocrático ni mucho menos el sufrimiento de la población. Esos mismos países han mostrado su “prudencia” a la hora de apoyar las revoluciones democráticas en todo el Magreb a cuyos regímenes antidemocráticos han apoyado sin dudarlo mientras han servido a la defensa de sus poco legítimos intereses. No es una intervención en favor de la democracia sino por intereses económicos y geoestratégicos.


Quien sufre las intervenciones militares es la población civil, tal y como demuestran los casos de intervenciones previas. Los daños y sufrimiento producidos por la guerra que se traducen en desplazamientos, personas heridas y muertas, miedo y destrucción del entorno son siempre sufridas en mayor medida por la población civil. De hecho, tras el inicio de los bombardeos, miles de personas han huido. Personas corrientes, que dejan atrás su hogar y sus vidas, forzadas a desplazarse por la guerra.


Rechazamos regímenes antidemocráticos como el de Gadafi y condenamos las violaciones de derechos humanos al pueblo libio. Por todo ello exigimos que el régimen libio sea juzgado. Asimismo consideramos que ante estas situaciones es necesario alzar la voz y actuar. La pasividad no puede ser la respuesta pero la intervención militar tampoco. Estamos convencidos de que hay otros métodos más adecuados y efectivos de regular los conflictos como la desobediencia civil, la vía diplomática o la interposición.


La llamada operación “Odisea del amanecer” no persigue, por lo tanto, la protección de la población Libia, no persigue el respeto a los derechos humanos, ni tampoco la democracia o la libertad para sus habitantes. Además, la historia ha demostrado de forma reiterada cómo las intervenciones militares no resuelven los conflictos y en ocasiones los agravan, desatan incrementos de violencia o de nuevas intervenciones bélicas. Los ejemplos de las guerras de Afganistán y de Iraq nos dan una imagen de en qué deriva esta forma de intervenir en los conflictos, con un alto número de víctimas civiles, violaciones continuas de derechos humanos y sociedades desestructuradas con gobiernos títeres de occidente que no destacan precisamente por su carácter democrático.


España (y no ha sido precisamente la única), que ha vendido desde 2005 armas por valor de 10,7 millones de euros a Libia y que durante el primer semestre de 2010 exportó a Libia equipamiento militar por valor de 6,8 millones de euros, se ha sumado a la intervención movilizando a unos 500 militares, cuatro aviones de combate F-18, un avión cisterna, una fragata F-100, un submarino y un avión de vigilancia marítima. Resulta hipócrita e irresponsable atacar a quien se ha vendido armas hasta hace unos meses, y además financiar una guerra cuando se están proponiendo recortes sociales injustificables y sin precedentes en aras de hacer frente a la crisis y controlar el gasto público.


Por todo ello, las organizaciones sociales y ciudadanas de Jerez decimos de nuevo alto y claro


¡NO A LA GUERRA!, ¡NO A LA INTERVENCIÓN MILITAR EN LIBIA!

A la puerta del Ayuntamiento de Jerez, jueves 31 de marzo de 2011

Firmado: Noviolencia Ahora, Asociación Pro Derechos Humanos, Acción Solidaria con los Pueblos Oprimidos, Colectivo de Educación Social y Noviolencia Buenaespina, Colectivo Saharaui de Jerez, Ecologistas en Acción-Jerez, Izquierda Unida, CNT-AIT, CGT

sábado, 2 de abril de 2011

Protesta en la Base Militar de Rota contra la guerra en Libia


MANIFIESTO DE SOLIDARIDAD CON LA CIUDADANÍA DE ORIENTE MEDIO Y NORTE DE ÁFRICA Y DE CONDENA AL MILITARISMO INTERVENCIONISTA DE LA OTAN.- 
“… para mí la esperanza es una cosa que tengo cuando me despierto, que pierdo en el desayuno, que recupero cuando recibo el sol en la calle y que después de caminar un rato se me vuelve a caer por algún agujero del bolsillo. Y me digo: ¿Dónde quedó la esperanza? Y la busco y no la encuentro. Y entonces, aguzando el oído, la escucho ahí, croando como un sapito minúsculo, llamándome desde los pastos. La tengo, la vuelvo a perder. A veces duermo con ella y a veces duermo solo. Pero yo nunca tuve una esperanza de receta, comprada en una tienda de corte y confección, una esperanza dogmática. Es una esperanza viva y, por lo tanto, no sólo está a salvo de la duda, sino que se alimenta de la duda”. (Eduardo Galeano, 1993, Diario “La República”. Montevideo.)

La Red Antimilitarista y Noviolenta de Andalucía, ante la intervención armada de algunos países occidentales en Libia, y ante los movimientos ciudadanos por la democracia en países como Túnez, Egipto, Libia, Bahrein, etc., queremos manifestar a la opinión pública de Andalucía lo siguiente:

1º.- Consideramos la imposición de una zona de “exclusión aérea” en Libia como una guerra descarada que busca, en primer lugar, controlar los recursos de gas y petróleo libios, y, en segundo lugar, lanzar un mensaje a toda la ciudadanía árabe para que cese en sus revueltas contra los tiranos. Asimismo, denunciamos que esta nueva guerra es una forma de EE.UU. de imponer a Europa una acción militar en su patio trasero mientras Obama se sigue ocupando del Golfo Pérsico (Irak e Irán) y Afganistán. Esta nueva guerra neocolonialista es también un intento de distraer a la población europea respecto a sus posibilidades de levantamiento democrático frente a poderes económicos que están imponiendo aquí una dura crisis social.
2º.- Denunciamos particularmente la actitud de partidos como el PSOE y el PP que están implicando a España, una vez más, en una guerra no para defender los derechos humanos y la democracia, sino para apropiarse de recursos energéticos y asegurar el orden internacional en la zona. Como hicimos millones de ciudadanos respecto a la guerra de Irak (2003), condenamos el uso de las Bases de Rota y Morón para esta nueva guerra y exigimos su desmantelamiento inmediato, así como rechazamos el envío de cazabombarderos españoles, submarinos, barcos, etc., a la nueva guerra, la cual recuerda mucho a los bombardeos de Trípoli y Bengasi por parte de EE.UU. en abril de 1986.

3º.- Es una descarada y cruenta hipocresía intervenir en Libia, pero no intervenir, por ejemplo, en Marruecos, cuyo gobierno está haciendo masacres contra la población saharaui desde hace mucho tiempo; o contra el ejército israelí, el cual ha practicado y practica, de forma repetida, masacres contra población palestina civil indefensa. Es una hipocresía abatir militarmente, ahora, al tirano Gadafi, cuando han sido las potencias occidentales quienes le han vendido armas, engordado sus cuentas bancarias y asegurado su fortuna y mantenido en el poder durante tanto tiempo. Exigimos la devolución de la fortuna de Gadafi y sus amigos al pueblo libio y pedimos el procesamiento de los líderes europeos que han consentido las ventas de armas a Gadafi, pues esto, de forma muy clara, les convierte en co-autores de lo que Gadafi ha hecho y hace con esas armas.

4º.- La violencia armada de la OTAN (la cual debería disolverse ya) y de las potencias occidentales representan una opción inútil porque alargará el conflicto, y es una opción cruenta porque causará muchas más víctimas con sus conocidos “efectos colaterales”; además, costará una fortuna para las arcas de los estados participantes y no logrará (como no lo ha hecho ni en Irak ni en Afganistán) solucionar los problemas. Exigimos la inmediata y definitiva salida de España de la OTAN.

5º.- La sociedad libia, sus hombres y sus mujeres, tiene derecho a su soberanía, sin ingerencias occidentales, y tienen derecho a una salida política y dialogada al conflicto. Llamamos a que todos los Gobiernos, incluido el gobierno español,  implicados en las ventas de armas a los   regímenes de Gadafi, Ben Alí, Mubarak, etc., envíen ahora de inmediato ayuda humanitaria a la gran masa de refugiados y refugiadas que salen de Libia. Es decir, exigimos el cumplimiento del deber moral de indemnizar a la población por los daños causados al vender armas europeas a los tiranos.
6º. Expresamos nuestra más rotunda oposición al dictador Gadafi y nos posicionamos a favor de las reivindicaciones de democracia por parte de la sociedad libia movilizada en actitud de resistencia civil. Pedimos que se active una política de Paz con justicia social y sin armas, integral y sin exclusiones de género. Sólo una ayuda política sin intención de ingerencia puede ser útil para el conflicto.

7º.- Pedimos a los medios de comunicación el respeto a la realidad plural y viva de la resistencia civil libia y de otros países de la zona, evitando la tendencia a focalizar las noticias desde una óptica militarista y occidentalista porque el recurso a la violencia de una intervención armada sólo logrará generalizar más la violencia y consolidar el conflicto militar en Libia.

Rechazamos la guerra.
Queremos que se dejen de vender armas a países en dictadura y en conflicto.
Queremos que occidente deje de apoyar a tantos dictadores como Ben Alí o Mubarak o Gadafi.
Exigimos políticas de Paz y Justicia Social.

En la puerta principal de la Base Aeronaval de Rota, sábado 26 de marzo de 2011.  

RED ANTIMILITARISTA Y NOVIOLENTA DE ANDALUCÍA (R.A.N.A.) La R.A.N.A. está compuesta por: Ecologistas en Acción-Andalucía, Confederación General del Trabajo-Andalucía, Noviolencia Ahora (Jerez), Casa de la Paz de Sevilla (Mujeres de Negro, Alternativa Antimilitarista-M.O.C. Sevilla, REDPAZ), Ahimsa (Málaga), M.O.C.-ELAIA (Puerto Sta. María), Madres contra la Droga ANDAD (Puerto de Sta. María).